viernes, 18 de enero de 2008

Bizcochos, pizzas y regalos inesperados...

A las 17.00 h. del miércoles ya recibí la primera llamada desde España para felicitarme.

El jueves 17, bien temprano, cuando estaba a punto de calzarme, María y David se presentaron en mi habitación con un bizcocho de Doña Luisa con 28 velas. No estoy seguro, pero creo que nunca he tenido un pastel con velitas... o sí? boh? no recuerdo.

Al llegar al centro, Wendy me anudó en la muñeca una pulsera de hilos. Después recibí otro regalo vía mail... estupendo, gracias!

A media mañana, como aún no se incorporó el equipo de cocina, ofrecí unos bizcochos de semillas y banano del Sabe Rico a la gente del centro.

Almorcé con Wendy. Seguí recibiendo vuestras llamadas de felicitación (gracias!) y tuve que interrumpir una de ellas...

Pastel sorpresa y canciones varias para festejar los 28! Cristina me dejó un regalo, uno de esos libros desconocidos y apasionantes... literatura guatemalteca, claro! Algo así como "El señor Adalberto y la bomba nuclear".

Por la tarde tapas, vino y pizzas... y otro regalo sorpresa! David, Laetitia y María me regalaron unos pantalones anchos de algodón que me vendrán estupendamente para yoga...

El día de 31 horas estuvo bien divertido. El cariño no deja de ser intenso a pesar de la distancia.

Gracias por llamadas, sms y mails... Mañana me enfrentaré a mi primer reto con 28 años: la subida al Acatenango, el tercer volcán más alto del país... unos 3.975m!

Volveré por aquí para contaroslo.

Un abrazo,


AB

jueves, 17 de enero de 2008

28, que no son pocos...

Ni más ni menos: 28 años.

Diez años fuera de casa... he tenido cumpleaños en Madrid, en Milán y, ahora, en Guate; a pesar de la distancia os he sentido siempre muy cerca.

Cambia mucho la vida en diez años. Por el 98 sólo había salido una vez del país, cuando estuve en Inglaterra para estudiar inglés... ni Portugal, ni el Peñón ni nada de nada!

Mi vida era Sevilla, mi familia estaba en Sevilla, mis amigos estaban en Sevilla y no conocía más catedral que la de Sevilla. Ahora todo es diferente: la familia está repartida, los amigos desperdigados por el mundo y, además de catedrales, he conocido templos griegos, mayas, hindúes y protestantes. Mi cabeza ha crecido y mi corazón se ha ensanchado.

Gracias a todos por estar ahí. Un abrazo fuerte,


Alejandro

miércoles, 16 de enero de 2008

Día 5, II época

Tras la visita del domingo, hemos tenido una tranquila vuelta al trabajo... no hay cursos, hay gente de vacaciones y, después de las prisas de diciembre, vamos a otro ritmo... sin prisa, pero sin pausa.

Además ahora estoy volviendo a retomar tareas como la búsqueda de casa. David no se va a Argentina, así que su habitación no se queda libre... petate listo para marchar, ni he sacado las cosas de la mochila con la que llegué el sábado!

Busco algo sencillo: una habitación, cocina y baño... si tiene dos habitaciones, mejor! yo pido poco... el problema es que en Antigua piden mucho. Por un micro espacio con cama, mesa y cocina en un rincón, además del baño, te piden 3.700 quetzales... unos 370€! No, no me apetece pagar 370€ por una habitación con cocina en Antigua.

Estoy mirando también en las afueras. Esta tarde visito una casa como a 20/25 minutos del trabajo. Está en una colonia medioqué y por una casa de 2 niveles con 4 habitaciones, 3 baños, salón, comedor y cocina me piden 2.500 quetzales. Increíble, verdad?

Pues nada, a ver que tal se me da... no tengo prisa, pero me gustaría tener un apartamentito decente la semana que viene.

Hoy me acostaré con 27, amaneceré con 28. Igual empiezo a celebrarlo a las 5 de la tarde, las 0.00 en España... ;))



AB

lunes, 14 de enero de 2008

Una visita realmente breve

Nos lo avisaron el miércoles antes de Navidad, cuando ya se había ido la mitad del equipo de vacaciones y a la otra mitad le quedaban tres días. Así que ha sido todo muy rápido, sin tiempo para preparar nada. Una cosa es lo que "no es necesario" y otra lo que "se debería hacer"; se hizo lo necesario, pero no todo lo que deberíamos haber hecho. Pero debemos estar contentos, todo salió razonablemente bien.

Teníamos a los medios ya acorralados en una esquina a la sombrita mientras llegaba nuestro amigo Felipe, los perros ya habían pasado por los equipos buscando explosivos y a ellos los cachearon los de seguridad presidencial... Con media hora de retraso, aterrizó procedente de Panamá con su comitiva: cuatro coches sin contar la avanzadilla que ya llevaba un par de días en Antigua. Salió del coche y empezó a saludar.

Flashes, empujones, gritos de "majestad", "Príncipe!" o "Felipe!" para atraer su atención... Todo el mundo excitado después de un par de horas de aburrida espera. El cordón de seguridad es considerable, la comitiva la forma fauna de diferente pelaje político: una secretaria de Estado que solía presentarse a las elecciones por Madrid enfundada en su chupa de cuero, un presidente de la Agencia que fue embajador de España en Guatemala allá por los ochenta, nuestro embajador (un tipo simpático), la primera concejal saliente, el alcalde de la municipalidad de Antigua entrante y otros tantos que quien sabe qué hacen por aquí.
Al servicio de su majestad: un par de militares, un teniente (primera colaboración con militares ha ido bien... exigente y directo, pero razonable), personal de seguridad, encargados de protocolo y responsable de prensa de la Casa del Príncipe. Toda una nube a la que se unió la directora del centro, el jefe jefazo de la OTC en Guatemala y el director del programa de Patrimonio. Todos siguiendo la estela del más alto mientras mendo, el fotógrafo oficial de la Casa y los cámaras de TVE y EFE, caminábamos de espaldas apretando nuestros gatillos tratando de tener la "imagen"... Una entre quinientos disparo suele merecer la pena.

La visita fue prácticamente como un baile con cambio de pareja continuo. Cuando cada uno terminaba su rollo daba un paso atrás para dejar paso al siguiente trovador... me extrañó la capacidad de terminar una historia y dejar paso al siguiente sin necesidad de despedirse, se perdería demasiado tiempo.

En el patio de la huerta estaban los 80 alumnos de la escuela taller preparados sobre una tarima para hacerse la foto oficial con todos los visitantes. Allí volvían a concentrarse los medios, privados de seguir la visita al centro por problemas espacio-temporales. Fotos, fotos y más fotos. El momento de la placa fue el más teatral. TVE y EFE se habían escapado del pelotón para seguir la visita por los nuevos espacios: "Que os perdéis la placa!", les advertí mientras charlaban con la gente de la OTC sobre cómo ponerse mejor para salir en la foto. Corrieron fuera, ya estaba el resto de los medios ocupando su posición.

Nuestro hombre estaba ya con una mano en la placa cuando alguien de su equipo gritó "Un momento, alteza!" para darle tiempo a EFE de recolocarse tras su intento de plantarse delante del resto de las cámaras. Con una sonrisa preguntó: "Todos preparados?" y descubrió la placa con una pasmosidad asombrosa, absolutamente profesional, dando tiempo a todos de tomar la mejor imagen, acompañándo el último tirón de la cortinilla con una sonrisa a cámara. Cuantos años de preparación para ser modelo real!

Seguimos el recorrido por la exposición de la OTC sobre el trabajo realizado en los últimos años en Guatemala. Montada ex-proceso para la visita de sus padres el año pasado, la desempolvaron para amortizar la producción y mostrar años de buen trabajo.

Al salir al primer claustro, el equipo de formación y mantenimiento ya formaban en una esquina para tener también su fotografía oficial. Nuestro amigo se metió en el centro, echándose atrás a medida que se daba cuenta de que tabapa a alguno... fue entonces cuando las chicas le agarraban y se achuchaban para estar cerca de él. "Les voy a tener que enviar una copia a cada una!", chistoso. Las más atrevidas le echaron la mano a la espalda, mientras le pedían una foto más personal. (Si agudizáis la vista, me encontráis en diagonal izquierda, alineado con nuestro embajador y la cabeza más alta...)

En la puerta del centro esperaba su turno el cronista oficial de la ciudad para llevarle caminando hasta el parque central. Fuera se había concentrado de nuevo la masa de medios y curiosos que se habían enterado de la visita. Gritos, fotos y un "papacito!" que sonrojó a alguno... la traducción sería "buenorro!", "cachondo!" o cualquiera que se os ocurra con cierta connotación pícara...

Creí que mi posición en ese momento era contener a los medios, que volvieron a tirarse encima de la comitiva intentando, incluso, tener declaraciones "reales"... Pero al cruzar la esquina me vi a trescientos metros del centro, caminando espalda contra espalda con el Ppe y sin nadie de seguridad al lado. Eh? En ese momento se me pasaron las típicas imágenes del asesinato de Kennedy, conteniendo medios, mirando entre la gente y de espaldas al objetivo... Y que hago yo aquí? No tengo contrato con la Casa ni soy militar... Avancé un poco, toqué la espalda del teniente y le advertí "yo vuelvo al centro, cuidad este flanco"... y dando mi primera orden como civil a un militar, regresé sobre mis pasos.

Allí todos estaban ya disfrutando del aperitivito que se ofrecía. Wendy ya estaba preparando la información, yo descargué las fotos y estuve pendiente del equipo de EFE, que transmitía desde el centro para no perder tiempo. "TVE tenía satélite a la una, así que no regresan". Ok. Hasta las tres me quedé con ellos, tratando de colaborar con ellos en lo posible.

Camino a casa agarré una ensalada con pollo en el "Personajes", que me sirvió de almuerzo y cena.

Por la tarde, una de esas visitas que sí hacen ilusión: Pilar y Guimbo, que trajeron carnaza para preparar una cena conjunta con Laetitia y Lucía, que venían de la playa. El jet lag, el cansancio y la falta de ganas para meterse en la cocina frustró el plan, pero el rato de charla nos lo llevamos puesto a la cama.

Impresiones? Es un tipo profesional, sabe hacer muy bien su tarea y, al fin y al cabo, está llamado a ser el próximo Jefe del Estado. Suerte.



AB

domingo, 13 de enero de 2008

La vida sigue igual...

Regresé ayer por la tarde a Guatemala. Dejé las cosas en casa y me marché a dar un paseo para estirar las piernas. Los mismos adoquines, las mimas pocas farolas y las mismas sonrisas en el parque... nada a cambiado.

Esta mañana de domingo ha empezado a las 5.30. No se si el desfase horario o las cosas que tenía por la cabeza...

A las 8 y pico estaba ya en el centro con los últimos prerativos para la visita del Príncipe. Después de un "feliz año, que tal todo?", Wendy ya estaba con los dossieres de prensa. Nos pusimos un poco al día, medidas de seguridad y punteo de periodistas. Todo ha sido rápido, unos 40 minutos. Ha sido divertido.. en serio!

Ya os contaré más...

Aquí tenéis una de las fotos.



AB


Lunes 14, 9.46

Por cierto, la Navidad ha ido bien... ha habido tiempo para la familia, para los amigos y para Isa; estas tres semanas, aunque se ha pasado volando, me han servido para confirmar mis sospechas: soy como una rana, cada tanto necesito volver a la charca para estar con mi gente... vamos, que se necesito tener siempre hasta arriba el depósito emocional.

Ha habido sorpresas, buenos almuerzos, tapas con amigos,copas, merendolas familiares, excursiones al campo y a la sierra, frío (hasta -4!), regalitos (gracisa a todos!), recién nacidos, embarazos, adelantos de bodas, cine, confesiones inconfesables, ratitos de cariño y alguna noche nostálgica entre amigos recordando nuestra historia. Pero ha pasado muy rápido el tiempo y no ha habido tiempo de otras muchas cosas que debía o me apetecía hacer. Este año ni siquiera envié mails para felicitaros la Navidad o el Año Nuevo... aprovecho desde aquí, antes de que sea más tarde!

Y ya estoy de vuelta! Preparado para seis meses de trabajo más tranquilo (eso espero!), más cerca de Isa y con varias visitas programadas (aprovechad, esto es un paraíso...).

Será divertido.