martes, 29 de abril de 2008

¿Bromas macabras del destino?

Uno nunca sabe que le depara la vida, aunque hay días que para qué pensarlo... Ayer al salir del centro, me pasé la mitad de la tarde haciendo repaso al arsenal que tiene "un mi cuate chapín". Me contaba que tenía una pistola 357, un shocker eléctrico para descargas y, como simpático llavero, tiene un spray lacrimógeno.

Siguió contándome que, con la mudanza, encontró un látigo, un hacha, un bo (bastón de esos de artes marciales) y hasta una ballesta. Me confesaba que la pistola dejó de llevarla encima cuando nacieron sus hijos, pero que el shocker lo lleva en el coche y el spray siempre lo lleva encima.

Otros dos mis cuates, dos hermanos que no llegan a los quince años, me contaban como veían camionetas negras "full polarizadas" y con conductores con medio vidrio bajado que aguantaban con una mano el volante y con otra una uzi. Buscad en google imágenes, yo lo hice para comprobar la ortografía del arma en cuestión y he visto lo bonita que es.

La excusa que me daban para justificar semejantes arsenales es que el gobierno no garantiza la seguridad de los ciudadanos, así que cada uno tiene que procurársela por su cuenta.

Ayer os contaba los datos de IANSA, hoy os contaré que el AK-47, familiarmente conocido como Kalashnikov, es la máquina de matar preferida en este mundo. Hay unos 70 millones de AK-47, producidos en países tan diversos como Albania, China, Egipto, India, Polonia, Rusia o Venezuela.

Ah, por cierto.. también Alemania, que en 2004 exportó armas por un monto aproximado de 307 millones de dólares. Y no es el único país europeo.. Italia exportó 390m$ ese mismo año. Bélgica, sede de la capital de Europa, tampoco se queda atrás con 102m$. Vaya, España sólo exportó 55m$, pero recordemos que también fabricamos minas antipersonas de esas que luego ayudamos a desactivar. Cosas del negocio...

El mensaje más repetido en el curso que inauguramos ayer sobre Violencia Armada y Desarrollo es claro: ningún país es inmune, la violencia armada impide la reducción de la pobreza y la consolidación de gobiernos democráticos.

Pues vamos listos, por mucha Declaración de Ginebra sobre Violencia Armada y Desarrollo poco vamos a conseguir si seguimos produciendo armas como churros.

Me voy a casa, que está cayendo la noche! Ronda de abrazos para todos,



AB