sábado, 20 de octubre de 2007

El Príncipe Feliz

Ya no recordaba la obra. Esta mañana pregunté a Bárbara -técnico encargada de sonido y, al mismo tiempo, novia de Lorenzo- de qué cuento de Oscar Wilde se trataba, se extrañó de que no lo conociera.. y efectivamente, después de dos representaciones en el día de hoy, tengo que reconocer que lo había olvidado.

Para quienes tengan el mismo problema de memoria que tengo yo, apuntaré que se trata de la historia de una golondrina que se refugia a los pies de la estatua de un príncipe... quien quiera saber más, que acuda a la biblioteca virtual Cervantes! Además de una lectura entretenida, quizás sirva de inspiración para esos que es están metiendo a cuentistas profesionales.



Ha sido un día de carreras, de problemas, de imprevistos y, sobre todo y lo más gratificante, de soluciones. Nada como encontrar soluciones a problemas inocuos pero molestos. La lluvia amenazó esta tarde con fastidiar la representación, pero un buen equipo de mantenimiento lo arregla todo enseguida, previa inspiración casual.

Todo ha salido bien. Se lo han pasado teta y se han marchado a casa felices como lombrices. Ellos de lujo, sus padres encantados y, mientras, tú dejas -por un momento- que su sonrisa te contagie.

Los italianos se han quedado también encantados. Parafraseando a mi santa: el mundo es un pañuelo! Están trabajando con gente que conocí en mi época milanesa! Les he contado parte de mi vida y me han ofrecido curro cuando acabe con esto. Además, por si a alguien le interesa, se dedican a teatro pedagógico infantil y preparan una obra con Coca Cola Italia para educar a los mocos en el ahorro de agua.. veremos!

Se me acumulan las historias, tengo un par de post pendientes sobre el malinchismo -concepto tipo racismo pero con raíces históricas-, la señora María -que limpia la casa de David- y su hijo, el diagnóstico médico y el acceso a fármacos en Guatemala -ejem-, y el eterno tema de la búsqueda de casa -inevitablemente relacionado con el "ahorita mismo"-.

Ahora es momento de saludaros, daros los buenos días a quienes madrugan al otro lado del charco y las buenas noches a los que trasnochamos por estas latitudes. Me voy a la cama.


AB


pd. Mañana vemos dos casas -o eso creemos- y el domingo, quizás, vayamos a Monterrico. Aquí lo contaré.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

hola guapo, me falta por leer algunas cosas de tu blog, pero no he podido resistirme y hblando con Flor esta tarde nos hemos dado cuenta de que el mundo puede ser un puto pañuelo, por casualidad tu compañera de master,María, se apellida Fernández Trueba? si es así contestanos que hemos cerrado la cadena, uniéndola con Flor. Ya nos dirás un beso muy grande de parte de as dos. Ya te mandaré un mail contandote mi vida.Besos te echamos de menos, cuidate, Victoria

Sincopado dijo...

¿Malinchismo?, ¿por Malinche? Eso me interesa...

El príncipe feliz lo he leído un par de veces, en una antología de Wilde, pero no es un autor que me emocione mucho.

Sé bueno.

Anónimo dijo...

hermanito, leido todo tu blog, al fín!!!después del jaleillo del fin de semana no he abierto mi correo hasta hoy lunes... te he mandado las fotos de mis angelitos para que imagines lo bien que nos lo hemos pasado todos!!
Ruinas de Cobá en Chiapas? Copan en Honduras?? aclárate!!!
Nosotros necesitamos descansar un poquito antes de que llegue el matrimonio feliz...por cierto!! Cuando vas a decirnos si vienes a Chiapas o no?? sabes ya algo???
Bueno peke, me alegro que veas llover...eso hace pensar...y lo importante es que la araña hubiera tejido bien su tela, una y otra vez y tuviera vida feliz...pero nunca se sabe realmente, c´est la viè...en la reserva de Curú (Costa Rica) quemé con una vela la tela de araña que había en mi litera...¿donde durmió la araña esa noche?¿donde se cobijó? presumiblemente compartimos almohada y yo ni me enteré...jeje
cuidate ale
tu hermana mayor que tú